En la reanudación de las negociaciones paritarias, los gremios de estatales bonaerenses aceptaron la propuesta de aumento del 6% en dos tramos elevada este viernes por el gobierno de Axel Kicillof.
“Se realizó una propuesta salarial de 3% en octubre y 3% en noviembre, sobre la base de septiembre, con el compromiso de reapertura de las negociaciones en diciembre de 2026. Esta propuesta fue aceptada por la mayoría de los gremios de la Ley 10430”, remarcaron desde Gobernación.
En rigor, la oferta de aumentosuperó las expectativas iniciales de los sindicatos, debido a que durante las conversaciones informales previas había trascendido la posibilidad de un aumento del 1,5% para octubre y otro 1,5% para noviembre. De esta manera, la administración bonaerense duplicó los porcentajes que circulaban antes del encuentro, aunque todavía resta conocer si la propuesta es aceptada por los gremios docentes.
Según precisaron desde la delegación provincial de UPCN, el acuerdo para octubre y noviembre también contempla la continuidad de las mesas técnicas correspondientes a la carrera administrativa, a Lotería, a mantenimiento y al nuevo convenio colectivo de trabajo.
La negociación se reanudó después de que las autoridades provinciales y los gremios mantuvieran una primera reunión a fines del mes de septiembre, en la que el Ejecutivo no presentó una oferta salarial concreta. Desde entonces, las organizaciones sindicales intensificaron sus reclamos para evitar que octubre transcurra sin una nueva actualización de los ingresos, luego de que el último acuerdo estableciera un incremento del 7% en dos tramos, con un 5% en julio y un 2% en agosto.
La reanudación de las paritarias bonaerenses también llega después de una serie de medidas de fuerza que profundizaron las diferencias entre la conducción provincial y distintos sectores sindicales. Entre ellas, se destacan los últimos paros docentes por reclamos salariales, condiciones laborales y situaciones de violencia en las escuelas, así como la movilización que ATE encabezó el pasado 7 de octubre hacia la Legislatura para exigir pases a planta permanente y mejoras en las condiciones de contratación.
Por su parte, la gestión de Axel Kicillof emitió este viernes un comunicado en el que sinceró la “compleja situación económica y financiera“, como consecuencia de la caída de la recaudación y a la reducción de los recursos provenientes del Gobierno nacional, particularmente las transferencias no automáticas. “Esta situación limita las posibilidades de mejorar las propuestas salariales”, puntualizaron.
La reapertura de las paritarias con los estatales bonaerenses encuentra al gobierno de Kicillof en un escenario de relativa conflictividad con los sindicatos, que durante los últimos meses intensificaron sus protestas. Los reclamos abarcan desde la recomposición salarial hasta los pases a planta permanente y las mejoras en las condiciones laborales de los trabajadores públicos.
Uno de los principales focos de tensión surgió en el sector educativo, donde la FEB impulsó medidas de fuerza ante los episodios de violencia contra docentes, la pérdida del poder adquisitivo y las deficiencias en las condiciones de trabajo. A este escenario se sumó la participación de SUTEBA, FEB, UDOCBA y AMET en la jornada de protesta de este jueves, en coincidencia con la Marcha Federal Educativa, que también incluyó cuestionamientos al ajuste del Gobierno nacional y al desfinanciamiento de la educación pública.
En paralelo, ATE profundizó sus reclamos hacia el Estado provincial con una movilización al Palacio Legislativo, donde exigió que el Presupuesto 2027 contemple los recursos necesarios para avanzar con los pases a planta permanente, las recategorizaciones y la estabilidad laboral de los estatales bonaerenses.
Por último, a estos conflictos se suma también la presión de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO), que conduce Hernán Doval, por la falta de convocatoria al Consejo del Empleo Municipal, previsto en la Ley 14.656. La organización ya encabezó cortes de ruta en los distritos de Cañuelas y Tigre para denunciar los bajos salarios de los trabajadores municipales y exigir la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense, a cargo de Walter Correa, en una disputa que amplía los frentes sindicales abiertos para el Gobernador.