Desde la administración bonaerense sostienen que la Provincia presenta una importante diversidad climática y que numerosos municipios registran durante el invierno temperaturas que justifican la continuidad del esquema de subsidios. En ese sentido, remarcan que eliminar o restringir el beneficio implicaría un fuerte incremento en las facturas de gas para millones de familias.
La discusión por la Zona Fría se suma a una serie de enfrentamientos entre la Casa Rosada y la administración provincial por el reparto de recursos, la obra pública y las políticas energéticas. En ese contexto, Kicillof volvió a posicionarse como uno de los principales críticos de las medidas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei y defendió la permanencia de un régimen que, según afirmó, responde a una necesidad concreta de los bonaerenses y no a una decisión política.
