Se profundiza la crisis en Toledo, cadena de supermercados de fuerte influencia en Mar del Plata que busca desprenderse de varias sucursales y ya salió a rematar buena parte de su mobiliario para afrontar la fuerte deuda que acumula, con más de 700 cheques rechazados.
En paralelo, se acumulan en la Justicia intimaciones de pago y pedidos de embargo. El último de ellos por parte de la obra social de empleados de Comercio, Osecac, que reclama montos adeudados por más de 125 millones.
En Mar del Plata crece la preocupación por el futuro de la cadena y, por ende, de sus empleados. Al momento, Toledo se desprendió de tres sucursales y en la ciudad balnearia circula la versión de negociaciones avanzadas para vender alrededor de 15 locales a Carrefour.
También circuló la posibilidad de vender algunas sucursales a firmas de supermercadistas chinos, sin embargo esa posibilidad es resistida por algunos trabajadores, preocupados por las condiciones de contratación con los futuros empleadores.