De Jesús calificó la medida como parte de «este modelo de Gobierno nacional que privilegia la desregulación» bajo el «falso concepto de libertad», y advirtió sobre los riesgos sanitarios que conlleva. Entre ellos, mencionó la pérdida del control médico y farmacéutico, la posibilidad de que los precios se disparen al quedar fuera del esquema de descuentos de obras sociales y prepagas, y la falta de garantías sobre la cadena de frío, trazabilidad y procedencia de los productos. También alertó sobre el riesgo de falsificación y contrabando, y recordó el caso de las efedrinas, que fueron desviadas para la fabricación de drogas.
El intendente puso especial énfasis en los peligros para la salud: ejemplificó con la sulfadiazina, un antibiótico que puede provocar daño hepático o renal en personas alérgicas, y con la betametasona, un corticoide que altera el sistema hormonal y puede generar síndrome de Cushing si se consume en exceso. «Si son de venta libre, la gente puede comprarlo por su cuenta y tener estas consecuencias», advirtió.
Más allá de la resolución nacional, De Jesús aseguró que «en el partido de La Costa no lo están haciendo ni lo van a hacer», y que el municipio seguirá privilegiando la salud pública, asistiendo a los vecinos vulnerables que no puedan acceder a sus medicamentos. Sin embargo, admitió que el desafío mayor llegará cuando plataformas como Mercado Libre comiencen a comercializar estos fármacos, y reclamó un Gobierno «que realmente tenga cojones para plantearle a las grandes plataformas que con esto no se juega».
