Los despidos en Laboratorios Pyam quedaron firmes este viernes luego del vencimiento de la conciliación obligatoria sin que las partes alcanzaran un acuerdo, confirmó el secretario general del Sindicato de Petroleros y Químicos de Gualeguaychú, Martín Gómez. La medida dejó efectivas las cesantías de 11 trabajadores, que se suman a otras ocho desvinculaciones realizadas durante abril, en un contexto de fuerte tensión social en el Parque Industrial de la ciudad entrerriana. «Se hicieron efectivos los 11 despidos de Pyam. Pedimos la extensión de la conciliación obligatoria y desde la Secretaría de Trabajo ni nos contestaron. Es una falta de respeto total», afirmó el dirigente gremial en declaraciones a medios locales.
El conflicto en Pyam se inició cuando la empresa anunció el despido de 11 empleados, lo que motivó la intervención de la autoridad laboral provincial mediante el dictado de la conciliación obligatoria, que permitió la reincorporación provisoria de los trabajadores mientras se desarrollaban las audiencias. Sin embargo, durante la última reunión, la empresa ratificó su decisión de sostener las cesantías. Al no alcanzarse un entendimiento antes del vencimiento del plazo legal, los trabajadores dejaron de prestar funciones y las desvinculaciones se concretaron sin que el gremio obtuviera respuesta a su pedido de extensión de la conciliación.
En paralelo, la situación en Unionbat mantiene abierta una incertidumbre aún mayor, ya que la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos resolvió extender la conciliación obligatoria hasta una nueva audiencia prevista para el próximo 4 de agosto, a las 11, en la ciudad de Paraná. El conflicto en la empresa fabricante de baterías comenzó luego del despido de 101 trabajadores, decisión que derivó en protestas y un acampe permanente frente a la planta. Si bien la conciliación ordenó retrotraer los despidos y permitir la reincorporación de los empleados, desde el sindicato denunciaron que la empresa mantuvo cerradas las instalaciones e impidió el regreso efectivo de los trabajadores a sus puestos.
Gómez también advirtió que Unionbat mantiene deudas salariales con parte de su personal, lo que agrava el conflicto. «Unionbat le debe la primera quincena de julio y los acuerdos que tiene con algunos trabajadores por temas de cambios de turnos», afirmó. El dirigente sindical señaló que el gremio espera que la empresa acerque una propuesta concreta durante la próxima audiencia para poder trasladársela a los trabajadores que mantienen el acampe: «Seguimos esperando una propuesta para trasladarles a los trabajadores que están acampando afuera de la fábrica».
Mientras la situación de Pyam quedó definida con la confirmación de las 11 cesantías, el futuro de más de un centenar de familias vinculadas a Unionbat continuará dependiendo de las negociaciones que se desarrollarán durante los próximos días, en un escenario de fuerte incertidumbre laboral que convierte al Parque Industrial de Gualeguaychú en el epicentro de uno de los conflictos más importantes de la provincia.