Para el último año (2024-2025), INDEC reportó que se destruyeron 93.101 puestos de trabajo en aglomerados urbanos, lo que equivale a una baja de 0,7%. Hacia adentro, hubo un aumento de Cuentapropistas (+3,2% o 105.016 nuevos trabajadores), una caída de Asalariados (-1,8% o 174.719 empleos perdidos), una baja de 6,8% en la categoría Patrones (-32.808 empleos) y los trabajadores Familiares sin remuneración se incrementaron en 20,5% (+9.410).
Los datos sin estacionalidad de la Secretaría de Trabajo muestran que hubo una retracción de 3,9% del empleo entre noviembre 2023 y enero 2026, incluyendo a los asalariados privados, públicos, trabajadores de casas particulares, trabajo independiente autónomo, con monotributo y monotributo social.
La cantidad de asalariados, entre privados y públicos, marcó una baja de 283.306 puestos de trabajo (-2,9%). Los trabajos en casas particulares cayeron en 21.016, representando un recorte de 4,5%. Mientras que la suba del cuentapropismo fue de 5.319 para los Autónomos (+1,4%) y de 157.968 para los monotributistas (+7,8%). El monotributo social, por su parte, se hundió en 385.285 contribuyentes (-60,7%) tras un proceso de reempadronamiento.
Los números reflejan una tendencia a una mayor precarización: se cambian puestos de trabajo con mayores derechos frente a otros con menores.
Entre los sectores más golpeados se encuentran la industria y la construcción con caídas de 6,1% (-72.700 puestos) y 17,7% (-82.400), respectivamente, frente a agosto 2023.
Después del parate de la obra pública, la construcción encontró un piso y comenzó a crecer levemente este año (+0,7% o +2.699), aunque la industria aún no encontró su piso. En ese sentido, desde este último sector afirman que los que se están perdiendo son puestos de trabajo calificados, que luego pueden pasar a convertirse en "ubers" o repartidores de comida, pero que no necesariamente ganan lo mismo.