Las tareas incluyeron la demolición de los sectores comprometidos y el retiro de los escombros acumulados sobre la playa, trabajos que continuaban desarrollándose esta semana en la zona intervenida.
Natalizia precisó que, antes de cada intervención, el municipio realiza las actuaciones administrativas correspondientes y procura contactar a los propietarios, aunque remarcó que cuando existe un riesgo inminente para la seguridad de vecinos y visitantes, el Estado debe actuar para prevenir posibles accidentes.
Además de las demoliciones, el operativo contempla el retiro de los restos de construcción acumulados en el frente marítimo, ya que, tal como indicó el funcionario, «el escombro es un residuo y por eso también debe ser retirado».
Desde el área de Obras Públicas señalaron que continúan monitoreando otras estructuras del frente costero y evaluando su estado, con especial atención en los sectores más afectados por el avance del mar durante los últimos años, en el marco de un plan de prevención ante los efectos del cambio climático y los fenómenos extremos en la costa atlántica.