La histórica planta de Dánica en Llavallol bajará definitivamente sus persianas el próximo 30 de septiembre, según confirmó Dorada S.A., firma perteneciente al Grupo Beltrán. El establecimiento, que hoy emplea a unos 30 trabajadores, dejará de producir después de varios años de reducción de su actividad y de sucesivos intentos por mantenerlo en funcionamiento.
El anuncio llegó a través de un cartel colocado en el ingreso de la fábrica, donde la compañía alegó que no pudo revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que comprometían la viabilidad de la planta. También informó que avanzará con las indemnizaciones y con el proceso de cierre de las instalaciones.
Se trata del tercer cierre anunciado para la planta desde 2020. El primero se produjo durante la pandemia, aunque la actividad se restableció pocos días después tras una negociación con el Gobierno bonaerense. A fines de 2024 volvió a anunciarse el cese de operaciones, pero la producción se retomó en febrero de 2025 mediante un acuerdo con el sindicato y con una dotación mucho menor.
En su última etapa, la fábrica funcionaba bajo un esquema pactado con el gremio que limitaba la actividad principalmente al envasado. Ese convenio vence el 30 de septiembre y, según la empresa, a partir de esa fecha la operación industrial quedará definitivamente deshabilitada.
Reclamo de los trabajadores
Tras conocer la decisión, los empleados instalaron una carpa frente al establecimiento y comenzaron una permanencia organizada por turnos. Según fuentes sindicales, los trabajadores todavía no recibieron telegramas de despido ni cartas documento y esperan definiciones formales.
Tarde para lágrimas
El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA) presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense y solicitó una audiencia con representantes de la empresa para analizar la situación laboral. El gremio expresó su intención de defender los puestos de trabajo y reclamó que se discuta el futuro de los empleados antes de avanzar con el cierre definitivo.
Una planta con casi nueve décadas de historia
La fábrica de Llavallol comenzó a funcionar a fines de la década de 1930 y fue pionera en la producción de margarinas vegetales bajo la marca Dánica, que alcanzó una fuerte presencia en el mercado argentino desde los años sesenta. Actualmente, el grupo mantiene otra planta vinculada a la elaboración de aderezos en Córdoba.
Política de Estado
El cierre de Llavallol marca así el final de una etapa para una de las fábricas alimenticias más tradicionales del conurbano bonaerense, cuyo proceso comenzó en 1975 con el “Rodrigazo”, y que, en marzo del año siguiente, la Dictadura Cívico Militar consolidó como Política de Estado; matriz productiva que los gobiernos que se sucedieron a partir de 1984, nunca modificaron su esencia.
En tanto los trabajadores, huérfanos de conducción política y gremial siguen organizando ollas populares en las puertas de cada planta fabril que cierra.
