Durante su alocución, Pezeshkian ratificó que las Fuerzas Armadas iraníes están preparadas para responder con firmeza. "Actuarán con poder y, como ha sucedido históricamente, frustrarán a los enemigos", sostuvo el mandatario, en un tono que refuerza la postura confrontativa del régimen.
Las declaraciones llegan en un contexto de alta tensión en Medio Oriente, con amenazas cruzadas y movimientos estratégicos que mantienen en alerta a la comunidad internacional.
El presidente confirmó además que el consejo de liderazgo interino, del cual forma parte, "ha comenzado su labor" para garantizar la continuidad institucional tras la muerte del líder supremo.
La creación y puesta en marcha de este órgano provisional busca enviar una señal de cohesión interna y fortaleza militar, en medio de la acefalía que dejó el asesinato de Jameneí.
"Continuaremos con todas nuestras fuerzas por el camino marcado por el imán Khamenei", enfatizó Pezeshkian, vinculando la gestión del nuevo triunvirato con el legado histórico del fundador de la República Islámica.
Mientras el consejo interino asume funciones administrativas y de seguridad, la definición del nuevo liderazgo permanente quedará en manos de la Asamblea de Expertos, el órgano encargado de designar al próximo líder supremo en Teherán.
El proceso de sucesión se desarrolla bajo un clima de extrema tensión política y militar, con el foco puesto en la estabilidad interna del país y su impacto en la ya delicada situación regional.