El primer fin de semana largo del receso invernal, que comenzó el jueves 9 y se extiende hasta este domingo 12 de julio, dejó un panorama desigual en los principales destinos turísticos de la provincia.
Mar del Plata, el Partido de La Costa y Tandil reportaron ocupaciones moderadas o bajas, muy por debajo de los niveles históricos, con el bolsillo de los viajantes como principal factor limitante y una fuerte dependencia de la reserva de último momento.
Mar del Plata
Según reporta El Retrato, la ciudad balnearia inició el fin de semana: tuvo un arranque lento y de caída interanual con una ocupación cercana al 33% de acuerdo al relevamiento preliminar de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), aunque el presidente del sector, Hernán Szkrohal, estimó que el número podría trepar entre 5 y 10 puntos con la llegada de turistas espontáneos. Los hoteles céntricos reflejaron esa tendencia: el Panamericano registró un 60% de ocupación, el Europa un 45%, el Punta del Este un 35% y el Skorpios apenas un 25%.
Szkrohal advirtió que el sector arrastra una caída interanual del trabajo del 25% y denunció la falta de políticas macroeconómicas que estimulen el consumo. «No hay ninguna medida de baja de impuestos o expansión de la inversión privada», criticó, en un contexto de salarios que siguen por debajo de la inflación. Pese a todo, valoró el fin de semana largo como una oportunidad para una industria que emplea a más de un millón de personas.
Partido de La Costa: el peor invierno en años
El empresario hotelero Carlos Roux, en diálogo con Opinión de La Costa, calificó el feriado puente como «muy flojo», con una ocupación que estimó en un 40% promedio, muy inferior a la de años anteriores. «El problema está en el bolsillo de la gente», sintetizó. Roux destacó que, de no ser por los torneos deportivos como el de pádel provincial, la situación sería aún más crítica. «Si no hubiésemos tenido grupo, hubiéramos tenido el 40 o 50%», señaló, y agregó que quienes contaron con ese colchón alcanzaron ocupaciones del 80%.
El dirigente aseguró que «este es el peor invierno en caudal de público» desde 2021, con ocupaciones que en fines de semana convencionales cayeron del 70-80% al 30-50%. Mirando hacia adelante, expresó preocupación por las vacaciones de invierno, aunque reconoció que eventos como torneos de vóley y pádel y la Fiesta del Alfajor traccionan turismo y ayudan a sostener el sector. «Sin eso estaríamos complicados», enfatizó, y reclamó mayor apoyo a las iniciativas deportivas.
Tandil: ocupación aceptable pero sin desborde
En la ciudad serrana, La Voz de Tandil señala que el fin de semana largo arrojó un nivel de reservas del 50 al 60%, que su presidente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes, Nicolás Funaro, calificó como «aceptable pero no de desborde». El clima adverso y la especulación por el partido de Argentina en el Mundial jugaron en contra de la afluencia espontánea.
Expectativas bajas
Funaro advirtió que el turismo interno viene de dos años muy difíciles y que la caída en las reservas es paulatina. Para las vacaciones de invierno, las expectativas son bajas, aunque confía en que el perfil de Tandil como destino de cercanía impulse escapadas cortas.
La rentabilidad: un punto crítico
El punto más crítico, señaló, es la rentabilidad: mientras los costos de servicios y tasas municipales se dispararon —en algunos casos hasta un 30% por encima de la inflación—, las tarifas hoteleras permanecen congeladas. «Está todo llevándose la rentabilidad de los negocios», lamentó, y reclamó políticas que contemplen a quienes generan empleo.
