El aumento de alimentos y servicios impulsó las canastas de pobreza e indigencia por encima de la inflación de la Ciudad. Como resultado, el ingreso necesario para cubrir los gastos básicos aumentó cerca de $70.000 en febrero.
Entre la línea de pobreza y la clase media se ubican los sectores vulnerables y los sectores medios frágiles, de acuerdo con la clasificación oficial.
El costo de la vivienda tiene un peso clave en el cálculo del ingreso necesario. En el cuarto trimestre de 2025, los alquileres promedio de departamentos usados en la Ciudad alcanzaron:
$484.985 para unidades de un ambiente
$658.196 para departamentos de dos ambientes
$1.008.258 para viviendas de tres ambientes
Solo entre enero y febrero los alquileres aumentaron 5,5%, mientras que durante 2025 acumularon una suba del 37,6%.
Con estos valores, una familia que alquila un departamento de dos o tres ambientes necesita ingresos superiores a $2,3 millones para no ser considerada pobre y más de $3,35 millones mensuales para integrarse a la clase media.
Según estimaciones oficiales, alrededor del 35% de los hogares porteños vive en viviendas alquiladas.
En febrero, los bienes aumentaron en promedio 1,9%, mientras que los servicios subieron 3%, rubro que tiene mayor peso en el gasto de los hogares de clase media.
En la comparación interanual, los bienes acumularon un alza del 26,3% y los servicios del 36,1%.
Dentro de los alimentos, la carne lideró las subas. En los primeros dos meses del año acumuló un aumento del 11,2%, mientras que en los últimos doce meses registró un incremento del 50,1%, muy por encima de la inflación bimestral del 5,7% y de la interanual del 32,4%.
En febrero, el precio de la carne subió 7,3% en el mes y explicó buena parte del incremento de la canasta alimentaria.