El reporte también menciona los ataques a la prensa por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como “una práctica sistemática”. Ejemplo de esto fue la detención y posterior expulsión del periodista salvadoreño Mario Guevara, que informaba sobre los arrestos de migrantes.
Por otro lado, RSF hace hincapié en los "fervientes defensores" de Trump en América Latina, quienes “reproducen el manual del inquilino de la Casa Blanca contra los medios de comunicación” como el presidente Javier Milei y su par salvadoreño Nayib Bukele, cuyos países retroceden igualmente en la lista.
La libertad de prensa en el mundo cayó a su nivel más bajo de los últimos 25 años, advirtió este jueves la organización internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF) en su clasificación anual, donde varios países de América Latina se ven “sumidos en una espiral de violencia y represión”, mientras que Estados Unidos bajó 7 puestos.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, los motivos se deben a “arsenales legislativos cada vez más restrictivos, que se escudan casi siempre en las políticas de seguridad nacional”, los cuales “erosionan desde 2001 el derecho a la información, incluso en las democracias”, indica el informe.
En ese sentido, más de la mitad (52,2%) de los países del mundo se encuentran en una situación “difícil” o “muy grave”, mientras que en la primera edición del ranking, de 2002, estos representaban una ínfima minoría (13,7%).
El Salvador cedió ocho lugares y quedó en el 143, tras intensificar la criminalización del periodismo. Debido al crimen organizado, Ecuador (125) perdió 31 puestos tras los asesinatos de Darwin Baque y Patricio Aguilar. También en Perú (144; -14) recrudeció la violencia y registró cuatro asesinatos de periodistas en 2025. Por su parte, Venezuela (159) sigue inmersa en una gran incertidumbre en cuanto a las garantías de la libertad de información, a pesar de la liberación, a principios de año, de periodistas encarcelados. Mientras que Cuba (160) atraviesa una profunda crisis que obliga a los escasos periodistas independientes a operar cada vez más en la clandestinidad, en Nicaragua (168) el panorama mediático está “en ruinas”, víctima de una represión sistemática y un deterioro permanente de las condiciones de ejercicio de la profesión.