Frente al temor de un cierre patronal o una suspensión imprevista, la conducción gremial emitió una directiva clara para todo el personal de producción: los trabajadores deben presentarse igualmente en las instalaciones en sus horarios habituales de turno. La medida busca evitar que la empresa pueda alegar «abandono de trabajo» o inasistencias injustificadas, un recurso legal que suele utilizarse en conflictos de esta naturaleza para desgastar la posición de los empleados.
En paralelo, el sindicato informó que ya se encuentran elaborando «los mecanismos técnicos y legales necesarios» para resguardar los derechos laborales y salariales de todos los afectados. Estas herramientas serán comunicadas formalmente a las bases «en tiempo y forma».
Ante la falta de respuestas patronales, el gremio adelantó que convocará de urgencia a una «asamblea soberana» con el conjunto de los operarios. El encuentro tendrá como objetivo debatir la situación de Granja Tres Arroyos y definir, de manera democrática y consensuada, las medidas de fuerza o los pasos sindicales a seguir para destrabar el conflicto y garantizar la continuidad de las fuentes laborales en la histórica planta.
