El Gobierno nacional prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2027 la emergencia del sector energético, una medida que originalmente había sido declarada en diciembre de 2023 y que ya había sido extendida en dos ocasiones anteriores. A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 585/2026, publicado en el Boletín Oficial, el Ejecutivo justificó la decisión en la persistencia de riesgos técnicos, operativos y financieros que amenazan la estabilidad del sistema eléctrico en sus segmentos de generación, transporte y distribución.
En este contexto, la prórroga busca garantizar la continuidad del abastecimiento y sostener el proceso de normalización del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), manteniendo los mecanismos regulatorios transitorios necesarios para avanzar con las reformas estructurales.
Pero la extensión de la emergencia no solo implica un diagnóstico sombrío, sino también un impacto directo en el bolsillo de los usuarios. El DNU establece que es «necesario profundizar la reducción gradual de subsidios» y coordinar la implementación del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), en línea con la actualización de los precios estacionales de la energía. Esto se traduce en la continuidad de los aumentos tarifarios.
Actualización mensual
De hecho, las distribuidoras Edenor y Edesur ya aplicaron este mes un incremento promedio del 1,5% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en el marco del esquema de actualización mensual vigente.
Aumento en puerta
Sin embargo, las miradas están puestas en los próximos días, ya que vence el actual esquema tarifario y se espera el anuncio de un nuevo cuadro de cambios que definirá el rumbo de las boletas de luz para el segundo semestre del año.
