El dato surge de la evolución observada durante los primeros cinco meses de 2026, período en el que la producción de carne vacuna alcanzó 1,168 millones de toneladas res con hueso, lo que representó una caída del 7,3% respecto del mismo período del año anterior. Mientras el mercado interno pierde dinamismo, las exportaciones continúan mostrando un comportamiento favorable. Entre enero y mayo se embarcaron aproximadamente 312.200 toneladas res con hueso, lo que implicó un crecimiento interanual del 5,1%.
Según Ciccra, la mejora estuvo impulsada principalmente por la demanda de Estados Unidos, que explicó buena parte del incremento de las ventas externas en un contexto de mayor interés internacional por la carne argentina.
Qué pasa en la mesa de los argentinos
La contracara de ese fenómeno se observa en el mercado local. La entidad señaló que la pérdida de poder de compra de las familias, sumada al fuerte encarecimiento relativo de la carne vacuna frente a otras proteínas, provocó una contracción significativa del consumo.
En términos acumulados, el consumo aparente de carne vacuna habría alcanzado 855.750 toneladas res con hueso entre enero y mayo, lo que representa una caída del 11,1% frente al mismo período de 2025. Traducido a valores absolutos, el mercado interno absorbió unas 106.700 toneladas menos que un año atrás. Como consecuencia, el consumo per cápita retrocedió 6,1% interanual, equivalente a una reducción de 3,1 kilos por habitante respecto del promedio de los últimos doce meses.