La iniciativa, que había recibido la media sanción del Senado bonaerense el pasado 15 de septiembre, completó su recorrido parlamentario en la Cámara baja, donde obtuvo el aval de los legisladores presentes. El texto propone desarrollar rutas gastronómicas, crear un sello de calidad para productos locales y posicionar a la provincia de Buenos Aires como un referente nacional en materia culinaria.
En ese sentido, la normativa sancionada por la Legislatura bonaerense define al turismo gastronómico como aquel que motiva el desplazamiento turístico “con la finalidad de conocer el patrimonio cultural culinario material e inmaterial, consumir y disfrutar de productos, servicios y experiencias de cada lugar”.
De esta manera, el texto no se limita únicamente a restaurantes o comidas típicas, sino que incorpora también ferias, festivales, rutas productivas y actividades culturales relacionadas con la cocina local.
Además de preservar el turismo gastronómico bonaerense, la normativa de la legisladora camporista busca fortalecer las economías de los 135 municipios, a partir de la promoción de escapadas turísticas durante los fines de semana largos.

A través de los fundamentos del proyecto, Raverta señaló que la provincia de Buenos Aires posee una serie de condiciones que favorecen su posicionamiento como referente nacional del turismo gastronómico, entre ellas la diversidad territorial, el patrimonio cultural y una destacada oferta productiva y culinaria.
“El turismo es uno de los sectores de mayor dinamismo en la economía y, en el último tiempo, se transformó en una actividad con un rol fundamental para el crecimiento. Tal es así que comúnmente se lo denomina como una ‘industria sin chimeneas’ por la creciente importancia que ganó a lo largo de los años en el Producto Bruto Interno, en comparación con otros sectores”, enfatizó Raverta.
Al mismo tiempo, la dirigente marplatense remarcó el rol de la actividad turística en la generación de empleo directo e indirecto en distintos puntos de la provincia. En ese sentido, Raverta sostuvo que impulsar este tipo de iniciativas resulta “fundamental” para desalentar la emigración a las grandes ciudades y generar oportunidades que fortalezcan el arraigo al mejorar las condiciones de vida en el interior bonaerense.
La ley de Raverta crea el sello “Gastronomía Bonaerense”
Otro de los ejes centrales de la nueva legislación es la creación del sello de calidad “Gastronomía Bonaerense”, que la autoridad de aplicación podrá otorgar a los productos o establecimientos que representen la identidad culinaria de la provincia de Buenos Aires.
Según establece el proyecto original, el Estado provincial deberá determinar los requisitos, etapas y procedimientos para acceder a la distinción. La propuesta busca utilizar los productos regionales y las tradiciones culinarias como una herramienta para atraer visitantes, fortalecer las economías municipales y generar empleo durante todo el año.

“Un buen plato también puede hacer crecer una ciudad. Detrás de cada plato típico hay productores, cocineros, emprendedores y comercios. Queremos que más personas los conozcan y que eso se traduzca en más turismo y más trabajo”, sostuvo Raverta durante el tratamiento de la propuesta en el Senado.
La iniciativa también contempla la elaboración de un Plan Estratégico del Turismo Gastronómico, que tendrá entre sus objetivos relevar los productos, platos, fiestas y actividades representativas de cada distrito, además de articular políticas con los municipios, productores y establecimientos gastronómicos bonaerenses.
“De un tiempo a esta parte, la gastronomía se constituyó como una parte indispensable de los viajes, y muchas veces en la motivación del mismo. Pero no en busca de satisfacer una necesidad vital, sino como una forma de adentrarse en la cultura del lugar, conocer sus costumbres, alimentos típicos, formas de producción”, completó Raverta.
Diputados aprobó la ley de Raverta para impulsar el turismo gastronómico

