Aun así, el volumen de salidas siguió siendo muy superior al de llegadas, lo que derivó en un saldo negativo.
Si se analiza la serie desestacionalizada, los turistas no residentes crecieron 18,3% en relación con diciembre, mientras que la tendencia-ciclo mostró una variación positiva de 1,9% mensual, lo que indica cierta recuperación en la dinámica de ingresos.
Del total de 1.070.800 visitantes que ingresaron al país en enero:
682.000 fueron turistas
388.900 fueron excursionistas
En cuanto al origen de los turistas no residentes:
19,5% provino de Europa
19,4% llegó desde Brasil
15,4% desde Estados Unidos y Canadá
Respecto de las vías de ingreso:
48,8% arribó por vía aérea
39,6% por vía terrestre
11,6% por vía fluvial o marítima
Estos datos muestran que el transporte aéreo sigue siendo la principal puerta de entrada para el turismo internacional hacia la Argentina.
Durante enero, 2.343.200 residentes viajaron al exterior, de los cuales:
1.764.100 fueron turistas
579.200 excursionistas
El 84,6% eligió países limítrofes. Entre los destinos más relevantes se destacaron:
Brasil (32,5%)
Chile (19,1%)
En cuanto a los medios de salida:
56,7% viajó por vía terrestre
33,5% lo hizo por vía aérea
9,8% por vía fluvial o marítima
La fuerte preferencia por destinos regionales y el uso predominante del transporte terrestre explican parte del dinamismo en las salidas, especialmente en temporada alta.
El resultado final dejó un déficit turístico compuesto por 1.082.100 turistas y 190.300 excursionistas. Es decir, aunque se observó una leve mejora en la llegada de visitantes extranjeros, la brecha entre ingresos y egresos se mantiene significativa
El dato confirma que, en términos netos, siguen saliendo más argentinos al exterior de los que ingresan turistas al país, un fenómeno que impacta en el balance del sector y en la dinámica de consumo en dólares.