El presidente de Fundación Éforo, Federico Recagno, y la vicepresidenta, Carla Pitiot, recibieron a 37 jóvenes en El Obrador Centro Creativo para debatir sobre el tema elegido.
El tema se había tratado en la primera edición del programa, allá por 2006. La última vez que se abordó fue en 2017. Después de casi 10 años, las adicciones vuelven a ser la temática a tratar y los disparadores mencionados por los jóvenes tienen que ver con el consumo de vape y vaporizadores: “Son de fácil acceso, económicos, duraderos y te los puede vender cualquier persona”, coinciden.
El otro nuevo actor mencionado es el uso del celular con las redes sociales como protagonistas. Los jóvenes lo mencionan como “dopamina fácil”. Uno de ellos, presidente del centro de estudiantes de su escuela, resaltó que "los más chicos salen al recreo y no se hablan, agarran el celular”
En busca de otro enfoque, Recagno les preguntó a los jóvenes si el uso del celular les trajo beneficios, a lo que algunos respondieron que les hubiera gustado vivir sin celulares, mientras que otros respondieron que, cuando lo usan para cosas útiles y no solo para scrollear, es una herramienta muy buena.
La actividad también incluyó replantearse y definir, entre todos los presentes, el concepto de “adicción”. ¿Qué significado le dan los jóvenes al término? “Consumo excesivo y dependencia”, “tener una relación no saludable con algo”, “un hábito que no se puede dejar de hacer”, “un consumo problemático”, “una necesidad internalizada” y “una forma de escape”, entre otras definiciones.
Una joven, por ejemplo, expresó que lo que ocurre con las drogas es que “aparece una, no se regula, no se concientiza; aparece otra, no se regula, no se concientiza; y continúa así infinitamente”.
Otra cuestión mencionada como una posible adicción es el uso o la dependencia de la inteligencia artificial. Los chicos consideran que puede reducir el pensamiento crítico y generar dependencia a la hora de tomar decisiones.
Con respecto a sustancias adictivas afirmaron que “el vape se puede usar más a la ligera: estás en tu cuarto aburrido y fumas”. También comentaron que entre ellos “el alcohol está mejor visto que fumar vape”, pero que cuando lo toman es en exceso. Muchas veces, plantearon, sienten presión de su círculo social para hacerlo.
En otro intento, Recagno les preguntó si consideran que las sustancias más consumidas son las más accesibles. Entre diversas respuestas, la conclusión y el acuerdo a los que se llegó fue que es muy probable que eso ocurra. Otra vez aparecieron en escena el alcohol, el tabaco, el vapeo y la marihuana. También mencionaron a las bebidas energizantes como accesibles, adictivas y de muy fácil acceso porque “en cualquier súper las venden”.
“Buscar más momentos de socialización y conexión con el otro nos pone en un lugar más alejado de las adicciones”, “acercarse a alguien si sabes que está pasando por una adicción”, “buscar nuevos hobbies”, “educarse en qué efectos tienen esas sustancias en los cuerpos” y “que la cultura no normalice la situación, pero que sí acompañe a quien necesite ayuda” fueron algunas de las conclusiones que se dieron sobre el cierre de la jornada.
